martes, 17 de abril de 2007

Ella.

Ella le regaló todo lo que pudo para verla feliz. Ella recibió toda la alegría y cariño que necesitaba. Ella comenzaba a ser plena; su angustia iba desapareciendo poco a poco, su vida comenzaba a ser otra, Ella veía que todo estaba mejorando y que volvería a ser la misma.

Ella cayó en la indesición, en la terquedad, en un abismo de profundidad oscura. Ella se perdió y creyó que había vuelto a ver la luz después de tanto tiempo y se equivocó. Ella fue la culpable de perder todo lo que alguna vez logró y culpa al resto.

Ella sólo llora en el silencio.Ella presintió que no todo iba siendo de un color estable. Los matices y contrastes se iban avivando de colores oscuros. Ella sintió que ella se alejaba, se alejaba, se alejaba... Ella la buscó, cuántas veces la buscó en su desesperación y Ella no vió que aquello la llevó a perder una felicidad enorme.

Ella llora, ella se pinta de alegría para engañar, Ella no quiere estar, Ella murió hace un tiempo, pero nadie se ha dado cuenta. Ella no es quien todos creen que es. Ella no quiere hacer daño, es mas, sólo quiere salir con la ayuda de los ojos ciegos, manos ágiles que pueda encontrar...Pero eso ya no está.

Ella la extraña, sufre por su ausencia y le clava la indiferencia. Ella no sabe qué hacer. Sabe que su tristeza abarca mucho y que se dispersa por extensos lagos que no tienen un final. Ella sabe que los peces que habitan en el se afixian cuando Ella nada con su tristeza y los espanta.

El tiempo pasa, Ella se pierde. El tiempo pasa y Ella lo pierde, una vez, otra vez.

Ella se pierde, Ella se pierde...